FECHA: 12/02/2010
FUENTE: El Correo
La Warner frena la distribución de licencias para oír canciones de su catálogo musical sin descargarlas
Cuando parecía que el mercado de la música había encontrado una fórmula para hacer frente a las descargas ilegales, la compañía Warner Music -la tercera discográfica más potente del mundo- hace pública su decisión de suspender la concesión de licencias para oír las canciones de sus artistas sin necesidad de bajarlas de la red, un fenómeno en auge conocido como 'streaming'. «Este servicio gratuito es claramente negativo para nuestra industria», aseguró Edgar Bronfam, jefe ejecutivo de la compañía.
Son muchos los sistemas inmersos en el negocio del 'streaming' que podrían resultar afectados con esta medida. Algunos de los más conocidos son Spotify, Deeser o We7. Funcionan a través de acuerdos económicos con las discográficas que les otorgan licencia sobre la música de sus artistas. Así, pueden ofrecer a los usuarios un catálogo musical prácticamente ilimitado a coste cero; los beneficios se obtienen a través de la publicidad o con las cuentas 'premium' -suscripciones de cuota mensual con aplicaciones exclusivas-. Algunas de ellas permiten la sincronización de canciones en dispositivos móviles para poder escuchar música sin estar conectado a Internet.
Spotify es uno de los sistemas de 'streaming' de mayor implantación en Europa, con 7 millones de usuarios, y en España, con más de un millón. Para utilizar este servicio de manera gratuita es necesario acceder a través de invitación. De este modo limitan el número de consumidores y propician el pago de nuevas suscripciones. Ante este modelo de negocio, el directivo de Warner ha sido tajante. «Eso de 'consigue gratis toda la música que quieras y tal vez después logremos colarte una cuenta premium' no es el tipo de estrategia que apoyaremos en el futuro».
Respeto a los acuerdos
Por su parte, Andres Sehr, gerente de comunicación de Spotify, se limitó a asegurar que «Warner no romperá el acuerdo actual con nuestra división en Europa». Y, de momento, otros sistemas de 'streaming' tampoco deben preocuparse, porque la discográfica ha confirmado que su nueva política no afectará a los convenios vigentes. Lo que ocurrirá con estos acuerdos una vez finalizado el periodo del contrato, queda en el aire.
«Nos centraremos en promover servicios que requieran pago», adelantó Bronfman. Su principal idea consiste en establecer una tarifa mensual que permita a los usuarios acceder a su catálogo musical desde cualquier dispositivo móvil. «Tendremos cientos, si no miles de millones de compradores, vaticinó.